Cuando me ofrecieron el trabajo por el que tuve que ir a Belice lo primero que pensé fue: la lactancia de Analís. Porque si ya superé todos los escollos del mundo no era cosa de parar ahora.
Lo interesante es que google sobre "suspender la lactancia por viajes de trabajo", "lactancia suspedida largos periodos," "viajar por trabajo mientras se da de mamar" y todas las combinaciones posibles relacionadas con ese tema de dejar de dar de mamar a un bebé durante períodos largos (13 días era mi caso) y la posibilidad o no de reanudar la lactancia, en ningún lado encontré NADA, para períodos así de extensos. De hecho al experto que consulté por internet (que fue evidente que no era él) fue muy grosero y descorazonador.
Ya les conté que no está la situación para andar rechazando trabajos, así que luego de muchas lágrimas acepté. Gracias a mi querida Caro tenía un super extractor de leche. Así que luego de consultar al pediatra de Analís, a la experta en lactancia de acá cerca y al del Internet, pues me fui decidida a lograrlo.
Llevaba cargamento de mis pastillas para la lactancia y mucha paciencia. Incluso estuve intentando averiguar a quién donar la leche, pero en Belice no hay muchas condiciones y mi viaje implicaba andarme moviendo de ciudad a ciudad. Felizmente también implicaba quedarme mucho en el hotel cuando no tenía los focus group, así que podía sacarme leche en los horarios que la enana más o menos toma todavía.
Boté TANTA leche, al principio se me salían las lágrimas, luego era un acto mecánico, nada más pasaba siempre por medir, meticulosamente, cuanta leche estaba sacándome, para saber si disminuía la producción, de ser así iba dispuesta a aumentar la cantidad de pastillas para volver a subir la producción.
Sacaba religiosamente, con mucha paciencia porque eso es más lento que una beba de 10 meses. El día que no pude sacarme leche desde las 6 am hasta las 11 pm (día antes de volver) fue doloroso (literalmente) y terrible, pero lo sobreviví.
A ella mientras tanto le aplicamos dos soluciones, una se le daba en el biberón o chupón (como prefiera llamarlo uds) de Dr, Brown para bebés recién nacidos, ese que si una lo vuelve cuando están llenos no sale NI UNA GOTA. Ella ya sabía tomar en chupón, porque siempre he pensado que en una emergenicia de que a mi me pasara algo ella debería saberlo.
Lo otro que el papá hacía era darle el biberón con ella envuelta en una camiseta sucia mía, la enrollaba como un taquiton casi. Yo inclusive le mandé una camiseta sucica desde Belize (con alguien que venía) y así venía con olor a mamá fresco.
El día que llegué al aeropuerto venía muerta de emoción, venía dolida, con dolor de cabeza de la emoción, con stress, con sensación de inquietud, aquello era terrible.
Cuando me vieron los dos actuaron como nada. Ignacio me preguntó por un juguete y Analís me vio como a una extraña que se le sentó al lado. No bien arrancó el carro le ofrecí la te ta, me vio con cara de extraterrestre. Esperé un par de minutos y se la ofrecí de nuevo (esto mientras el carro andaba y ella iba en su sillita) (no aguantaba la ansiedad) esta vez la agarró, la tuvo en la boca unos segundos y succionó, luego me miró, succionó más y la soltó. Se lo dije contenta a Héctor y entonce Analís empezó a llorar, como que había reconocido a la mamá.
Paramos en el primer lugar que pudimos, en un Burger King, yo no había almorzado. Le volví a ofrecer la te ta, tomó con tranquilidad, un poco extrañada, pero tomó super bien.
Desde ese día sigue tomando teta, ya no la busca tan seguido, como unas 3 o 4 veces al día. Pero cuando ella quiere, a veces le doy porque se le olvida y pasan las horaaaaaaaaas largas sin que me vuelva a ver.
Solo otro obstáculo, pero se que fue posible, dejar de dar de mamar y volverlo a hacer luego de 15 días de separación.
A veces me da la sensación que de las cosas con la lactancia son, casi todas, enfrentables, la única realmente fregada, es la aguevazón de quienes no creen en una y te bajan la autoestima.
7 comentarios que alimentan este blog:
Bravo, bravo, ¡¡¡BRAVO!!!
Mi más sincera admiración, Nuria, porque creo que no todas las madres hubieran hecho eso que tú hiciste por ti, por tu hija. No dejaste que la lactancia acabara por un motivo diferente del que debería ser, que es la decisión del propio bebé.
Felicidades, eres una mujer muy fuerte.
Yo, es que de esos temas, ni idea...jajaja
Besitos y salud
TE FELICITO AMIGA!!! UNA GRAN MAMA....SITA!! YO AÑORO ESA ETAPA, CON NANI HASTA UN POCO MAS DE AÑO Y CON MIA NI 3 MESES PUDIMOS POR SU BAJO TONO[HIPOTONIA], COSTABA QUE SUCCIONARA BIEN, BESOS A LOS PEQUES, ABRAZOTE PA TI.
¡Qué historia tan conmovedora! Casi me saltan las lágrimas de la emoción con el reencuentro.
Pienso lo mismo que tú: todo es enfrentable (o casi todo, que ya es mucho). La lactancia es un regalo maravilloso (con todas sus letras y con todas sus pausas), pero por algúnb extraño motivo que aún no entiendo, nuestra sociedad parece empeñada en que lo olvidemos, volviéndolo mítico y cerrando todas las puertas que deberían estar abiertas.
Sin duda, tu perseverancia y tu deseo clarísimo de mantenerte en ella son las mejores herramientas que te pueden acompañar. No quiero ni imaginarme la alegría que debío sentir Analís en su corazoncito al reencontrarte.
¡Felicidades a las dos y, sobre todo, a vos!
Un abrazo,
A.
enhorabuena!!
ahora ya hay información en google, seguro que servirá de ayuda!
bs
Felicitaciones! Quien persiste triunfa! Les dejo miles de besos!!
POr mi experiencia y todos los testimonios que he oido, en lactancia "querer es poder", pero siempre hace falta apoyo en el entorno, si a tu alrededor se ponen en tu contra (y eso pasa desgraciadamente demasiado a mnuedo todavia) es muy dificil.
Bravo Nuria!!!
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